25 Aug ¿Puede WhatsApp servir como prueba en un juicio? Lo que debe analizar un perito informático
WhatsApp se ha convertido en una herramienta habitual tanto en las comunicaciones personales como profesionales. Negociaciones, instrucciones de trabajo, acuerdos comerciales, reclamaciones o conversaciones entre clientes y proveedores pueden quedar registradas en esta aplicación.
Por ello, cada vez es más frecuente que una conversación de WhatsApp termine aportándose como prueba en un procedimiento judicial.
Pero presentar una captura de pantalla no significa automáticamente que su contenido vaya a considerarse incuestionable. Cuando una de las partes impugna la conversación, puede resultar necesario acreditar su autenticidad, integridad y origen.
Aquí adquiere especial importancia el trabajo del perito informático.
Una captura de pantalla puede ser insuficiente
La forma más sencilla de conservar una conversación es realizar una captura de pantalla. El problema es que una imagen puede ser editada, recortada o presentada fuera de contexto.
Incluso sin que exista manipulación intencionada, una captura puede mostrar únicamente una parte de la conversación y omitir mensajes anteriores o posteriores necesarios para interpretar correctamente lo sucedido.
Además, la imagen por sí sola puede no permitir determinar con suficiente fiabilidad quién se encontraba detrás de una determinada cuenta o dispositivo.
Por ello, cuando una conversación tiene relevancia jurídica, limitarse a presentar varios pantallazos puede generar dudas sobre su valor probatorio.
¿Qué analiza un perito informático?
El objetivo de un peritaje no consiste simplemente en leer los mensajes.
El análisis técnico busca determinar si existen elementos que permitan acreditar que la evidencia presentada se corresponde con la información disponible en el dispositivo y si existen indicios de alteración.
Dependiendo del caso, el perito puede estudiar diferentes elementos:
- dispositivo en el que se encuentra la conversación;
- identificación de las cuentas o números implicados;
- fechas y horas de los mensajes;
- continuidad de la conversación;
- archivos, fotografías, vídeos o audios asociados;
- información técnica disponible;
- posibles inconsistencias o indicios de manipulación.
No todos los casos requieren exactamente las mismas comprobaciones. El procedimiento dependerá de la evidencia disponible y de aquello que se pretenda demostrar.
Autenticidad e integridad: dos cuestiones fundamentales
Cuando hablamos de evidencias digitales existen dos conceptos especialmente relevantes.
El primero es la autenticidad: poder relacionar la evidencia con su supuesto origen.
El segundo es la integridad: poder acreditar que la información analizada no ha sido modificada durante el proceso de obtención, conservación y análisis.
Para ello pueden utilizarse técnicas como el cálculo de funciones hash, que permiten generar una huella digital asociada a determinados archivos o conjuntos de información.
Si posteriormente la evidencia cambia, incluso mínimamente, su huella también será diferente.
Este tipo de mecanismos contribuye a documentar técnicamente la integridad de la información analizada.
¿Y si la otra parte niega haber enviado los mensajes?
Este es uno de los escenarios en los que el análisis pericial puede adquirir mayor importancia.
Una persona puede reconocer la conversación, pero también puede negar determinados mensajes, cuestionar su contexto o alegar que las capturas han sido manipuladas.
En estos casos, cuanto más sólida sea la obtención y conservación de la evidencia, mayor capacidad existirá para realizar un análisis técnico.
Por ello, cuando se prevé que una conversación pueda tener relevancia judicial, es recomendable preservar la información original y evitar actuaciones que puedan dificultar posteriormente su análisis.
Eliminar conversaciones, cambiar de dispositivo sin conservar adecuadamente los datos o limitarse a guardar unas pocas capturas puede reducir las posibilidades de verificar posteriormente lo ocurrido.
La importancia de la cadena de custodia
Otro concepto relevante es la cadena de custodia.
Su finalidad es documentar qué ocurre con una evidencia desde que se obtiene hasta que se analiza o presenta. Debe permitir conocer quién ha tenido acceso a ella, qué procedimientos se han realizado y cómo se ha protegido frente a posibles modificaciones.
En una prueba digital esto resulta especialmente importante porque los archivos electrónicos pueden copiarse o modificarse con facilidad.
Un procedimiento técnicamente documentado ayuda a proporcionar garantías sobre la evidencia analizada.
WhatsApp Web también puede complicar el escenario
Actualmente una misma cuenta puede utilizarse desde diferentes dispositivos vinculados.
Esto significa que atribuir una comunicación exclusivamente a un determinado teléfono puede requerir un análisis más cuidadoso.
La existencia de sesiones abiertas, ordenadores vinculados o accesos de terceros son circunstancias que pueden resultar relevantes dependiendo del procedimiento.
Por eso, el análisis pericial debe valorar el contexto tecnológico completo y no únicamente aquello que aparece visualmente en una captura.
El informe pericial debe ser comprensible
Un buen informe pericial no debería limitarse a utilizar terminología técnica.
Su finalidad es explicar de manera clara qué se ha analizado, qué metodología se ha utilizado, qué resultados se han obtenido y qué conclusiones pueden extraerse.
El perito debe ser capaz de trasladar cuestiones técnicas complejas a un lenguaje que pueda ser comprendido por abogados, partes y tribunales, manteniendo al mismo tiempo el rigor necesario.
El valor de la prueba depende también de cómo se obtiene
Una conversación de WhatsApp puede contener información decisiva para un procedimiento judicial, pero la existencia del mensaje es solo una parte de la cuestión.
También importa cómo se ha obtenido, cómo se ha conservado y qué posibilidades existen de verificar técnicamente su autenticidad e integridad.
Por eso, cuando una conversación puede convertirse en una evidencia relevante, la pregunta no debería ser únicamente:
“¿Tengo una captura de WhatsApp?”
Sino:
“¿Podría demostrar técnicamente que esta conversación es auténtica y que no ha sido manipulada?”
Contáctanos en luis@luisvilanova.es